Historias entre otra historia (Historia No. 3)

Historia Tres

… Un niño esta sentado sobre su cama en un campamento, de esos que se hacen durante el verano. Lo que nadie sabe es que es su primer campamento. El niños se divierte como nunca antes lo ha hecho, el simple hecho de estar rodeado de la naturaleza, de otros niños y niñas de su misma edad, el estar jugando y durmiendo hasta tarde; pero sobre todo, alejado del dolor que le causa las noches en su casa. 
Cada noche cuando este niños se acuesta a dormir, sabe que dos cosas ocurrirán: La primera, es que escuchara a su madre romper en llanto, un llanto desgarrador y lleno de mucha tristeza. Él, no sabe por qué su madre llora casi todas las noches o por qué siempre oculta todo detrás de una sonrisa cuando esta frente a él.  La segunda, es que escucharía entrar a su padre dando de gritos, borracho y queriendo despertarlo, mientras su madre le pide que no lo haga, mientras las lagrimas salen de los ojos.  

El niño sigue sentado en su cama, viendo por la ventana, sintiendo paz por primera vez en sus vida. El joven líder de la cabaña, donde él dormía, lo ve desde su cama y le pregunta: — ¿Te gustaría ir a fuera un rato, a una gran aventura nocturna? — el niño responde que si con gran emoción. El joven líder de la cabaña despierta a su compañero y le pide que despierte a los demás niños y que les diga que irán a una aventura nocturna.

Los niños salen en pijamas, con sudaderos y gorros. El joven líder de cabaña, les va contado la historia de como todo se forma en el universo y que somos parte de algo increíble llamado vida. Ademas, les cuenta que el Creador de todo lo que existe nos ama con todo su corazón y que por eso creo la naturaleza para que viéramos en ella lo que el nos quería enseñar. Luego de caminar unos minutos llegaron a un mirador, y el joven líder le dijo a los niños: — Cierren sus ojos… sin abrirlos, quiero que miren hacia arriba… cuando cuente a tres, los abrirán… uno… dos … tres — cada uno de los niños abrieron sus ojos y sus rostros se llenaron de asombro. El niño de esta historia vio el cielo cubierto de estrellas en toda su plenitud y cuenco baja la mirada unas hermosas luciérnagas bailaban frente a él. Nadie se percato, pero en ese instante el Creador de todo lo que existe, le había entregado un mensaje de esperanza directo al corazón, susurrando a través del viento a su oído:  "Todo estará bien, te lo prometo" … 
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