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Mostrando las entradas etiquetadas como Historias Cortas

Año nuevo

Vamos, toma mi mano, el futuro nos espera y el pasado ya es historia. Caminemos, disfrutemos juntos de este viaje incierto lleno de aventuras y de sueños; y ahí, en ese caminar, veamos los pequeños detalles de la vida, contemos las estrellas, caminemos bajo la lluvia y escribamos juntos, tú y yo, nuestra única y rara historia de amor.

Todo a cambio de todo

¡Mi vida y mis letras! por un beso que reduzca la existencia a cenizas, y un abrazo que lo restaure todo.

Charlas con ese que vive en el espejo

Entonces, ahí me encontraba charlando con él de nuevo. La oscuridad de la madrugada ya era más evidente que un elefante encerrado en mi habitación. Entonces, interrumpí nuestra platica y cambie de tema, lo vi fijamente a los ojos, y muy serio le dije:   — "¿Acaso, no es eso el amor?   Cederle y otorgarle ese derecho y responsabilidad a quien se ama. Ese poder de darnos y quitarnos la vida a besos y caricias, a sonrisas y suspiros. De llevarnos a la gloria y hacernos caer en esa perfecta tentación, con una sola mirada.   ¿No es pues eso el entregarse al amor?   O es acaso que he estado en un error toda mi vida, y me he aferrado a una mentira por creer ciegamente en ella; a tal punto, que la volví mi verdad, mi castigo y mi tormento.   Si es así o no es así, dime, tú que estas ahí, frente y fuera de estas palabras, de este agónico momento de lucidez y locura, por favor, házmelo saber; pues necesito seguir o morir de inmediato,...

Asiento 25

Esa noche tormentosa, mientras las gotas de lluvia chocaban súbitamente contra el autobús, en el asiento 25, las lágrimas de un alma rota rodaban hasta caer al suelo. Los segundos se convirtieron en eternidad y los kilómetros recorridos en lejanía agonizante; pues mientras más se alejaba de ese último abrazo y ese tierno y sublime beso, su alma se rompía más. La oscuridad interna se funcionaba con la externa del camino, el sonido de los neumáticos partiendo el agua en dos mientras hacia su recorrido por ese camino desolado y lleno de historias sin contar, eran toda la compañía de ese ser que habitaba por un corto tiempo en ese asiento 25; ese que consolaba escasamente, la tristeza y dolor de ese trastornado ser. Y en un abrir y cerrar de ojos, entre suspiro y respiro, su aroma invadió cada rincón de ese autobús, y los recuerdos hicieron acto de presencia inmediatamente, uno a uno en su mente y corazón; cada caricia, cada beso, cada palabra, cada sonrisa y cada muestra de amor se hacían...

El último fragmento de corazón

Sentada a la orilla de su cama, abrazando fuertemente un almohadón ya viejo, cubierto por lagrimas y sueños rotos, se encuentra Ella, una chica con hambre de libros y sueños de poeta; y mientras la humedad y el frío de esa noche apunto de terminar se convertían en el único abrigo de su piel,  Ella sujeta ese almohadón como si se tratara de su propio corazón. Alzando su mano derecha, toma una extensión de su alma, un cuaderno de notas forrado de cuero rojo; dentro de él, se encuentran plasmadas letras confusas y sueños gitanos, versos dulces y palabras con sangre. Ahí, en ese pedazo de universo literario, se encuentra su vida, su muerte y cada palabra que como el fénix, ha logrado hacer renacer su alma.  Pero esa noche, Ella solo esta siendo atormentada por una sola pregunta, una pregunta que la lleva a llorar en silencio y a tatuar letras en su cuaderno rojo: — "¿Qué sucede cuando el último frag...

Arrebatos inexactos, aventuras perfectas

Él, en un súbito arrebato de espontaneidad y aventura, extiende su mano y dice: — Acompáñame. Luego solo sonríe como niño y no agrega más explicación a lo dicho. ¿A dónde? — pregunta ella. Viéndole fijamente, con una mirada llena de curiosidad y ternura. Él responde con mucha honestidad y casi de inmediato, — No lo sé. Lo único que tengo claro es que quiero caminar contigo. Ninguno sabe adonde irán, pero los dos salen de ese lugar de la mano, caminando a un futuro inexacto, pero perfecto para ambos.

En un mundo paralelo

Mientras tanto en un mundo paralelo, dos seres, una bella dama y un honesto caballero se encuentran por casualidad; sus miradas colisionan, mientras sus almas se funden en una sola y el destino confabula con el romance, para hacer de aquel momento, el inicio y el final de dos vidas.

No lo fue

El alba tocó a mi ventana esa mañana, junto con el trinar de las aves, el viento y su sinfónica presencia. De repente, solo un pensamiento atravesó mi mente, llegando mucho mas allá, hasta las mismas profundidades de mi alma. Me levanté, me puse los mismos converse y jeans viejos de siempre y, tomé una camiseta, la cual me la puse mientras caminaba. No podía parar esa idea de mi mente, ese sentimiento que me estaba sofocando por dentro; la desesperación fue tal, que sentía como el tiempo se reducía y aceleraba a mi alrededor y el aire se hacia denso segundo a segundo. Corrí lo mas rápido que pude, tome un bus, el tren y un taxi; y mientras recorría media ciudad solo existía ese pensamiento dentro de mi, y ese sentimiento enérgico y agonizante. Bajé de ese taxi como si me hubieran liberado de cadena perpetua, corrí dos calles hasta llegar a ese edificio en medio ...