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Hermosamente inefable

Cuando quieres describir un suspiro que provoca una mirada, muchas veces nos limitamos por no encontrar palabras exactas a lo que eso significa y se siente; cuando queremos describir un sentimiento puro ni todas la palabras creadas nos pueden auxiliar por completo. Cuando queremos definir lo hermoso y bello, las escasas palabras que conocemos, no logran hacer justicia a lo que en realidad percibimos. Es por eso que te quiero pedir perdón, pues escribir sobre ti es prácticamente imposible, un reto que no podría cumplir ni en mil años estando a tu lado; pues tú, mujer de luna, tu eres más de lo que podría escribir en un libro, eres más de lo que podría describir en versos, y mucho más de lo que las palabras podrían explicar. Si, lo sé, y perdón por no poder hacerlo, pues escribir sobre ti es tratar de descifrar la existencia, el tiempo y el misterio; la belleza y tentación; lo desconocido, el cielo y cada una de las estrellas del firmamento. Lo siento, pero no puedo encerrarte en un poem...

Amor en verbo

Pregúntame si he llorado por ti, y en silencio te diré que si. Pregúntame si te extraño, y con una sola mirada te diré que así es. Pregúntame si sueño contigo, y mi piel, que se eriza al escuchar tu voz, te dirá la respuesta que ya es más que obvia. Pregúntame si te necesito, y me acercaré a ti con tanto ímpetu que te tomaré entre mis brazos; y ahí, sin pronunciar palabra alguna, dejaré que mi abrazo sea el fiel mensajero a esa clara y pronta respuesta. Pregúntame si te amo, y tomaré tu rostro con ambas manos, y con un sólo beso te diré que siempre te amaré. Pregúntame; prometo que en silencio responderé, pues lo que tengo que decirte no necesita de palabras, sólo de este amor en verbo que siento cada día por ti.

Año nuevo

Vamos, toma mi mano, el futuro nos espera y el pasado ya es historia. Caminemos, disfrutemos juntos de este viaje incierto lleno de aventuras y de sueños; y ahí, en ese caminar, veamos los pequeños detalles de la vida, contemos las estrellas, caminemos bajo la lluvia y escribamos juntos, tú y yo, nuestra única y rara historia de amor.

Entre el pasado y el futuro

Este es el mejor momento, el ahora, aquí, entre el pasado y el futuro; en este instante antes de comenzar, antes de iniciar de cero, en este momento antes de reinventarte, antes de volar mas allá de tus propios sueños. Este, donde tú historia se escribe tras cada paso que das, ahora, mientras respiras y tu corazón late sin parar; aquí, en este pedazo de existencia que lleva tatuado tu nombre. Este es el momento, donde todo lo que es tiene que ser. Aquí es donde todo inicia, aquí es donde dejarás de ser quien eras, y te convertirás en eso que nunca imaginaste ser. Es aquí, es ahora, donde tus manos tocaran el cielo y tu alma regresara a la Luna. El ahora, el presente, el aquí; es todo lo que tenemos.

Todo a cambio de todo

¡Mi vida y mis letras! por un beso que reduzca la existencia a cenizas, y un abrazo que lo restaure todo.

Es aquí

Cuando al suspirar los recuerdos que habitan en la mente rozan la piel del corazón; cuando cada parte de tu ser se estremece y colapsa a causa de un simple respiro lleno de ilusión. Cuando cada sentimiento interno es preso de un resplandor que da vida y calor a la piel; cuando es inevitable ver a los ojos a la luna y soñar con la compañía de un solo ser. Cuando todo carece de sentido y todo comienza por primera vez; cuando el respirar sólo es el reflejo de las ganas de abrazar y de estar. Es ahí, es en esos momentos sin tiempo, es en esos donde la eternidad tiene nombre y la realidad es insuficiente para expresar todo aquello que se siente, que se anhela; que se necesita. Es ahí, cuando sabes y logras comprender, que el amor es, vive y viaja más allá de la misma infinidad; que no se agota, que no termina, que es inmortal y más fuerte que el tiempo. Es ahí, cuando una y mil vidas, no serian suficientes, para amar, para amarte; para ser amados. Es aquí, es ahora, es mientras escribo en e...

Enlace iónico

Ahora entiendo que lo nuestro sólo fue un enlace iónico, pues aún siendo uno, no fuimos nuestros. Entre nosotros, las diferencias fueron ciertamente desiguales; pues tú te llevaste mucho de mí y yo, nada de ti. Porque aún estando juntos, enlazados como uno, nuestra electronegatividad fue lo único que unía eso en que nos habíamos convertido, un ser cristalino, sumamente frágil; el cual fue roto, en el momento que te fuiste.