Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2014

Donde me encuentro

Aquí estoy, entre el límite de la locura y la lucidez, a un paso de caer en el abismo de la pasión. Entre la frontera de lo que es real y un sueño, a un segundo de volar al lado oscuro de la luna. Entre esa delgada línea del romance y la agonía de una ausencia, a unos cuantos centímetros de encontrarme a mi mismo. Entre esa duda de si tengo el alma sucia o está es la representación de la bondad, a unas cuantas palabras de escribir lo que anhela mi alma en verdad; entre el olvido y la eternidad.
Si, aquí es donde me encuentro, aquí donde todo puede llegar a ser o morir antes que suceda. Donde puedo llorar o reír de dolor, suspirar o estremecerme en un parpadeo de amor. Donde puedo tocar con mis manos las estrellas o encallar en un planeta, escribir un poema lleno de luz o un relato digno de Edgar Allan Poe. Donde todo termina y vuelve a nacer de nuevo, o cada inicio solo es el final de si mismo. Donde las lagrimas y las sonrisas son reales, y no solo un simple cuento; aquí donde converg…

Momentos

Amor mío, contigo he logrado comprender una verdad medular, una verdad que sostiene a la vida misma. He comprendido que la vida esta hecha de momentos, momentos que trascienden y lo cambian todo en absoluto; y que a su vez, transforman el alma, y que estos se guardan en la memoria del corazón.
Momentos que se quedan con nosotros todo la vida, hasta el ultimo día en que vemos el sol y suspiramos, pidiendo al creador que a donde nos dirijamos, podamos revivir cada uno de esos momento como si fuese un bello sueño.
He comprendido también que cada recuerdo, es como una postal que representa un fragmento de esos momentos especiales y trascendentales. Y nuestra alma, esa esencia primaria, esta llena de esas postales, llena de esos recuerdos, llena de esos momentos que nos han cambiado y lo han cambiado todo. Haciendo que el alma se purifique y se llene de esplendor cada vez que recordamos esos momentos.
Por eso, quiero darle gracias a la vida, al destino, a la suerte, y al mismo Creador que mov…