Amor en verbo

Pregúntame si he llorado por ti, y en silencio te diré que si.
Pregúntame si te extraño, y con una sola mirada te diré que así es.
Pregúntame si sueño contigo, y mi piel, que se eriza al escuchar tu voz, te dirá la respuesta que ya es más que obvia.
Pregúntame si te necesito, y me acercaré a ti con tanto ímpetu que te tomaré entre mis brazos; y ahí, sin pronunciar palabra alguna, dejaré que mi abrazo sea el fiel mensajero a esa clara y pronta respuesta.
Pregúntame si te amo, y tomaré tu rostro con ambas manos, y con un sólo beso te diré que siempre te amaré.
Pregúntame; prometo que en silencio responderé, pues lo que tengo que decirte no necesita de palabras, sólo de este amor en verbo que siento cada día por ti.

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El efecto que causas en mi

¿Qué nos hace ser lo que somos?

Sin respirar de repente (asma)