Enlace iónico

Ahora entiendo que lo nuestro sólo fue un enlace iónico, pues aún siendo uno, no fuimos nuestros. Entre nosotros, las diferencias fueron ciertamente desiguales; pues tú te llevaste mucho de mí y yo, nada de ti.

Porque aún estando juntos, enlazados como uno, nuestra electronegatividad fue lo único que unía eso en que nos habíamos convertido, un ser cristalino, sumamente frágil; el cual fue roto, en el momento que te fuiste.
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