Mientras llueve afuera de nuestra habitación

Mientras llueve afuera de nuestra habitación, nuestros cuerpos fríos se refugian en los brazos del otro. Sin decir media palabra, nuestros suspiros relatan un poema sobre el amor que nos tenemos.
Mientras llueve afuera de nuestra habitación, tú y yo somos felices en nuestro propio mundo de besos y caricias; hablándonos suavemente al oído, mientras sonreímos por el viento que producen nuestras palabras al tocar nuestra piel.
Mientras llueve afuera de nuestra habitación, el tiempo se detiene y todo deja de existir aquí adentro donde nos encontramos acurrucados en nuestro sillón, demostrándonos se segundo a segundo, ese afecto puro y dulce que nos tenemos.
Porque mientras llueve afuera de nuestra habitación, nosotros nos perdemos en un instante eterno de amor.
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