Tu voz

Cada vez que escucho tu voz, cada palabra que dices arde debajo de mi piel. Enciendes en mi el deseo, estremeciendo cada centímetro de mi ser.
Tú tienes la facultad de enloquecer en pasión mi mente, mi cuerpo y alma; y luego, luego solo soy un esclavo y siervo de tu aroma, de tus besos, de tus caricias, de ti.
Dejo de ser yo, para ser nosotros; dejo todo fuera de mi, para que tú seas todo en mi. Olvido el presente, el pasado y futuro, dejando solo espacio en mi memoria para el universo de momentos al cual nos rendimos siendo uno.
Porque cada vez que escucho tu voz, algo dentro de mi pierde el control y encuentra su camino. Porque al escuchar tu voz, todo tiene sentido.
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