Siempre fue así

Te he amado todo este tiempo, aun sin saber como era tu rostro. Te amé desde el mismo día en que supe que era amar, y no sabía quien eras. Te he amado cada día de mi existencia en esta tierra, y nunca nos vimos a los ojos. Te amé, siempre fue así, aún sin saber si algún día te conocería. Pero, algo dentro de mi, en mi alma, en mi espíritu, muy dentro de mi corazón, no permitía que dejara de amarte, que dejara de esperar nuestro encuentro, que dejara de soñar contigo mi amor de literatura.

Entonces apareces, queriendo compartir tus versos con los míos, diciéndome mil y un palabras de dulce amor y viéndome como si reconocieras mi alma en un segundo; y yo me perdí por completo en tu mirada, y me encontré en tu corazón en menos de un segundo; te reconocí de inmediato amor mío y me enamoré perdidamente de ti, así como tenia que ser, como estaba predestinado a ser.

Todo ese amor floreció en nosotros en un abrir y cerrar de ojos, porque nuestro amor no empezó con nuestro encuentro, nuestro amor empezó el mismo día que el tiempo fue tiempo; nuestro amor ha sido eterno y trascendente, y seguirá creciendo tras cada amanecer, mientras estemos juntos mi dulce amor.

Porque te he amado siempre, y siempre será así. Te amo solo a ti, mi dulce amor de literatura.
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