Platicas entre el silencio y yo

— I —

Esta noche le platico al silencio, sobre lo solitario que me sentía en este mundo, al no saber que tú existías. Le menciono que tu mirada chocó con la mía aparatosamente, y que el tiempo colapsó y que la vida se detuvo, cuando nos vimos por primera vez. Le cuento que te amo sin descanso y que te pienso en cada sueño literario, que mis dedos escriben en la oscuridad. Volteo presurosamente y lo veo a los ojos, y comienzo a relatarle cada sueño que he tenido contigo, y cada suspiro que tu sonrisa ha despertado en mi. Y entonces, antes que el silencio se marchara, lo detuve y le dije, que cuando te visitara a ti, te llevara mis besos en vueltos en tinta y que los colocara al lado de tu cama, para luego susurrarte al oído que te amo y que siempre lo voy hacer.
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