Amor carmesí

Un amor inmensurable
dio inicio a una travesía de dolor agónico.
Cada segundo desde esa noche de terror inminente,
sólo fue un paso más hacia la muerte.

La humillación déspota
y llena de dolor penetrante,
fueron el plato central
de una tortura sin razón aparente.

A quienes vino lo traicionaron,
dejándolo ahí en medio de una soledad sofocante
y una muerte lenta.

Y ahí, sufriendo el dolor de otros,
sólo pronunció más palabras de amor,
y luego un último suspiro,
fue el precursor del silencio y la muerte.

Fue entonces,
en ese momento
donde la muerte fue vida,
y la vida muerte;
donde un sacrificio de amor
trascendió más allá de todo y de todos.
Un amor sellado en sangre,
en sangre carmesí.
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